miércoles, 25 de mayo de 2011

Primeras Comuniones (I)

Desde la web de las parroquias de Arratia nos llega esta historia de una primera comunión.

http://arratiaeliza.blogspot.com/2011/05/otras-primeras-comuniones-son-posibles.html

Ojalá todas las Primeras Comuniones fueran así, porque desgraciadamente, esto es una excepción (en toda regla) que confirma la regla:

UNA HISTORIA VERDADERA 

Esta es la historia de una niña que se llama Mónica y que iba a hacer la Primera Comunión. Sus padres querían que su hija lo entendiera bien.

Como los niños suelen estar pensando sobre todo en los regalos que van a recibir, los padres de Mónica no querían que su hija estuviera pensando sólo en regalos.

Fueron a la parroquia y hablaron con el sacerdote, y les dijo lo siguiente: en la Primera Comunión los niños reciben el MEJOR REGALO que se puede recibir, que es a Jesús.

Por eso, cuando una persona recibe un regalo tan grande, tiene que aprender a dar gracias, y la mejor forma de dar gracias es REGALAR algo que necesite una persona pobre. En este mundo hay muchos niños necesitados. ¿ Por qué no hacerles nosotros un regalo a ellos ?


Los padres de Mónica hablaron con su hija sobre ésto. Al principio ella no sabía qué decir, pero luego estuvo pensando en los niños pobres que hay en el mundo y ya que ella iba a recibir a Jesús, quería hacer algo por ellos.

Hablando con sus padres, decidieron lo siguiente: a los que iban a venir a su Primera Comunión les iba a pedir dinero para ayudar a una niña del Tercer Mundo. Sus padres le ayudaron a escribir una carta para enviársela a los que iban a venir a su Primera Comunión.

Y así fue. El día de su Primera Comunión, Mónica, no fue vestida de blanco, sino con una ropa muy bonita que sus padres le compraron para que luego le pueda servir otros días. Después de su Primera Comunión, fueron toda la familia a comer juntos para celebrar la fiesta y le dieron dinero para ayudar a una niña, como ella les había pedido.

Mandaron una carta para saber a qué niña iba a ayudar, y ya está mandando dinero para que una niña de la India pueda comer e ir a la escuela. Con el dinero que ha sacado ya tiene para pagarle varios meses, y luego con lo que ella pueda y la ayuda de sus padres seguirán mandando el dinero para la que esa niña pueda seguir estudiando y comiendo. Además le han mandado una foto de la niña.

Mónica está muy contenta porque al haber recibido a Jesús, con la ayuda de sus padres, en vez de recibir regalos ha aprendido a regalar. Ella ya tiene el mejor regalo, a Jesús.

Seguro que al conocer esta historia, otros niños también se animarán a hacer algo tan bonito y Jesús se pondrá muy contento.

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