domingo, 5 de junio de 2011

Pablo Gúrpide, José María Cirarda y Antonio Añoveros

A mediados de Mayo el Obispado de Bilbao presentó el libro "Recuerdos y Memorias" de D. José María Cirarda, quien de acuerdo a la Noticia publicada en la Web del Obispado, fue el primer Obispo Conciliar de la Diócesis.

http://bit.ly/j2LPZa

Y digo "de acuerdo" a lo publicado por la Web del Obispado, porque parece ser que el primer Obispo Conciliar fue D. Pablo Gúrpide, quién, aún habiendo sido nombrado obispo en 1955 (sucediendo a D. Casimiro Morcillo) antes del Concilio Vaticano II (1962-1965), murió el 18 de Noviembre de 1968 tras haber participado personalmente en el mismo.

Dada la situación de la Iglesia de Vizcaya en ese momento (D. Pablo Gúrpide estaba enfrentado abiertamente con el sector de la Iglesia más crítico con el régimen franquista), el Vaticano no se lo pensó dos veces e inmediatamente (el 20 de Noviembre de 1968) nombró a José María Cirarda (Obispo de Santander en aquel entonces) administrador apostólico.

Vamos, que no fue ni obispo de Bilbao, ni fue el primero conciliar.

Pero vamos al grano. Parece ser que nada más llegar José María Cirarda a la Diócesis, parte de este clero que estaba enfrentado a D. Pablo Gúrpide, intentó llevar a cabo un plan de evangelización en forma de homilías, al que podríamos calificar de poco católico.



Por supuesto D. José María Cirarda se negó a activar tal plan, y parece que lo consiguió durante los tres años que estuvo en el cargo.

En 1971 el Vaticano nombra obispo de Bilbao a D. Antonio Añoveros (por entonces Obispo de Cádiz).

Como no podría ser de otra manera y para no perder las buenas costumbres, D. Antonio, al igual que más recientemente D. Ricardo y D. Mario, recibió la "amable" visita de la delegación de la Diócesis dejándole claro que no era bienvenido.

Para no generar malestar en ciertos sectores de la Diócesis, D. Antonio Añoveros decidió reactivar el "plan de evangelización" que José María Cirarda había conseguido parar.

Y a partir de aquí ya viene la historia que muchos de nosotros conocemos. En una de las famosas homilías, que según parece ni siquiera escribió él, se pedía el reconocimiento de la identidad cultural y lingüística del pueblo vasco, lo cual provocó el arresto domiciliario tanto de Añoveros, como de su Vicario José Ángel Ubieta (Vicario también con Cirarda), y la amenaza de excomunión al presidente Arias Navarro.

Lo que tal vez no conozcamos son algunos detalles que se relatan en las distintas versiones que circulan de los hechos.

Aquí os dejo una de ellas que no tiene desperdicio y en la que, además de lo ya relatado, se narra la reacción de varios sacerdotes de una Parroquia de Bilbao al recibir la dichosa hojita con la homilía que debían leer el Domingo.

http://bit.ly/jzYwhP

Desconozco si el libro presentado por el Obispado o José Ángel Ubieta pueden corroborar esta versión de la historia.

1 comentario:

José Antonio del Pozo dijo...

Pues, agradecido por la noticia del libro. Muy buena redacción
Saludos blogueros