sábado, 17 de marzo de 2012

El Fútbol es el opio del pueblo....y de la Diócesis

La imagen que acompara a este post puede parecer una simple viñeta humorística pero si la analizamos bien, tristemente, tiene mucha más realidad de la que a primera vista parece.

Cada día las Iglesias están más vacías y los estadios de fútbol más llenos. Es una realidad que está a la vista de todos, y a la cual, no tengo nada que objetar. La gente es libre de decidir que hacer en su tiempo libre y de discernir qué es lo principal y qué es lo secundario en su vida.

Pero desgraciadamente, esta situación ha llegado muy lejos y hay casos dentro de la propia comunidad cristiana de Vizcaya en los que se pone el fútbol como algo principal, y los compromisos pastorales como algo secundario.

Hace un tiempo publique un post con una frase de Pio XII en la "Mediator Dei".
Nuestro espíritu se aflige con gran dolor cuando vemos cómo emplea el pueblo cristiano en nuestros tiempos la mitad del día festivo, esto es, la tarde; los espectáculos y los juegos públicos se ven extraordinariamente concurridos, mientras los templos sagrados son visitados menos de lo que convendría.
Estas proféticas palabras se están cumpliendo ahora mismo en el seno de nuestra Iglesia. Y para muestra, no uno, sino dos botones.


Segundo: Se está empezando a tomar como costumbre y a ver como algo normal el aplazamiento y la anulación de actos pastorales, en caso de que estos coincidan con un partido del Athletic. Y para el que no se lo crea, esta misma semana me cuentan que se ha cambiado de día una charla de Monseñor Uriarte que iba a tener lugar el Jueves, coincidiendo con el partido Athletic-Manchester. 

Por cierto, el partido de vuelta de la siguiente ronda de la liga europea cae en Jueves Santo y es en San Mamés.

¿Suspenderemos o cambiaremos de día el oficio de Jueves Santo en la Cena del Señor?

¿O simplemente lo cambiaremos de lugar?

Total, entre consagrar el pan y el vino en la Catedral de Santiago o disfrutar del Bocata y la Bota de Vino en la Catedral de San Mamés ¿qué más dará?

En los dos hay Pan y Vino, los dos tienen sus Ritos, su Liturgia y sus Cantos, y ambos son en la Catedral.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Normal que estén cada día más vacías las iglesias; la gente, afortunadamente, empieza a abrir los ojos y ya no pierde el tiempo en fantasías ni, mucho menos, dando dinero a una panda de chupasangres.